Ya no vuelo más, pues ahora,
en los inmensos cielos esta mi hogar.
Y la risa, cual báslamo de fierabrás,
mis heridas y achaques cuarará.
Las lagrimas y lamentos son sociego
del odiado y del amado, como rocio
a las plantas,
como mi ser que ya no niego.
Besé al miedo,
como un medio
para del tedio
escapar.
Y mi eterna marca quedó,
amante del miedo,
sucursal del temor;
pero como solución
esa vez,
al miedo excite.
Siento miedo de noche,
y de día el tedio se va.
Un trueque cabal fue,
hasta que al miedo mate,
pum, pum!!
al miedo mate,
ya libre soy.
Lagrimas, Risas y
así no más trueques.

angelsinalas
17 jul 2007 | 02:07 AM
Tampoco hay que ir de temerario por la vida.....está bien no tener miedo, pero tampoco desafiante....nunca sabes lo que te puedes encontrar a lo largo del camino.
Besos ;)